7.-¿Por qué comemos actualmente carne?

No demos olvidar que la mayoría no hemos tenido la suerte de nacer con unos padres veganos que nos eduquen en que no debemos causar sufrimiento, dolor y muerte ni siquiera para comer. Por este motivo optamos por una dieta sana y ética cuando tenemos verdadero uso de la razón y no nos dejamos influenciar por:

  • el “negocio” de la carne y sus derivados, que es multimillonario y tiene el poder para difundir publicidad engañosa (vacas pastando alegremente, ...), en todos los medios de comunicación, haciéndonos creer que es “bueno” comer carne (desde luego no negaremos que es “bueno”... para su negocio).
    Además, nos intentan engañar con la terminología que emplean. Debemos saber en todo momento lo que nos están vendiendo: bistec (músculo), molleja (estómago), morcillas (sangre cuajada usando intestinos como fundas), etc...
Incluso osan venderlo como que es “divertido” comer cadáveres (¿te imaginas a un asiático intentando convencernos de que es “divertido” comerse a un perro). El absurdo llega al extremo de que nos convencen para consumir lácteos, consiguiendo que seamos el “único animal” que consume leche y derivados después de la época de lactancia (es antinatural y perjudicial para la salud el seguir haciéndolo, recomendando en este punto el libro “Leche que no has de beber” de David Román). La naturaleza es sabia y las madres dejan de producir leche cuando ya no es necesaria para su bebé (en el caso de las vacas la inseminamos artificialmente para que den terneros, a los que apartamos al poco de nacer, y la leche destinada a su hij@ es la que le "robamos" para el consumo humano).
  • nuestra familia: que con buena fe, eso no lo dudamos, “nos obligan” a alimentarnos con productos animales desde que tomamos la primera papilla (de pollo o salmón). Ellos alimentan “lo mejor que saben” a sus hijos, pero viven inmersos en el mundo que el “negocio” de la carne ha creado (para su propio interés).
  • los medios públicos, entre los que se engloban los sanitarios, educativos, etc... Es triste comprobar que la Sanidad Pública se gasta miles de millones de euros en atender a pacientes de enfermedades causadas por el consumos de carne (cardiovasculares, etc...), cuando con una dieta vegetariana se conseguiría mejorar la salud de la población y reducir el gasto público. A nivel educativo tenemos el hecho de que sea casi imposible que un colegio ofrezca la opción vegetariana en el comedor escolar, con lo que el niño, e incluso los padres, no ven que existe una opción ética de alimentación.
  • la sociedad en su conjunto, que es una mezcla de todo lo anterior, y que cuando conocen a un vegetariano, o surge una noticia sobre la alimentación sin productos animales, suelen considerarlo como algo absurdo y excéntrico, llegando incluso a causar sonrisas mal disimuladas, y es ignorado. El desconocimiento y la ignorancia provoca que se rechace a l@s que practican y divulgan un modo ético de alimentarnos, basado en el respeto de toda vida animal (es la misma sociedad que sí que se escandaliza cuando hablamos de que en muchas zonas de Asia se comen a los perros y gatos).