5.-¿Qué comer y dónde?

Llegamos al apartado en el que más gratas sorpresas a nivel personal nos llevaremos, ya que tod@s solemos hacer, antes de ser vegetarian@s, la típica pregunta de qué comeremos... y la respuesta es escueta y sencilla...¡Todo menos carne y derivados (lácteos, huevos y miel)!.

Hemos sido acostumbrad@s a asociar a los animales no humanos como comida desde que éramos bebes y nos obligaron a comer las primeras papillas de carne (pollo, merluza, etc...). No nos dieron opción a elegir, y es evidente que si de niñ@ nos hubieran mostrado un ternero y una manzana hubieramos elegido morder la manzana y jugar con el ternero.

Ahora tenemos la opción de subsanar los errores a los que hemos sido sometidos en nuestra educación alimenticia (bienintencionados en gran parte ya que nuestros padres desconocían que no es necesario alimentarse con ingredientes de origen animal), y elegir la nutrición sin productos animales, y por lo tanto la más ética y justa para los demás.

Much@s creen, y creíamos, que el vegetarian@ sufre el sacrificio de reducir su opción de alimentos posibles, ante lo que descubrimos que es precisamente al revés, ya que al comer carne y derivados estamos imbuidos en una opción limitada de productos que giran en torno a ellos, considerando al resto de productos como "acompañantes". Con la alimentación vegana descubrimos que hay infinidad de ingredientes que desconocíamos, e incluso, y muy importante, que lo fundamental suelen ser los condimentos (de hecho, y si lo analizamos, es falso el dicho de "me gusta la carne" porque a poca gente le gusta la carne "cruda").

De todos modos, una vez empieces a ser vegetarian@ te darás cuenta de que no es complicado, y de que lo fundamental es comer de todo un poco, y equilibradamente.

Podeis visitar la sección de recetas (donde podreis comprobar que la imagen de que la cocina vegana es complicada y utiliza productos que no existen en todos sitios es falsa).

Los productos que utilizaremos los podremos comprar, en su mayoría, en cualquier supermercado o tienda de barrio (verduras, hortalizas, cereales, fruta, etc...), y algunos que hasta hace poco no aparecían ya lo están haciendo (leche de soja, de arroz, etc...). Algunos productos (la minoría y muy de vez en cuando) se podrán adquirir en cualquier herboristería (tofu, seitán, etc...), e incluso no son necesarios.

En el caso de comer fuera de casa siempre encontraremos la opción de que tengan algún plato/bocadillo sin productos animales, o que nos lo puedan hacer. Si tienes que comer entre semana fuera de casa por trabajo, y siempre vas a un lugar fijo, seguro que te pueden hacer un menú vegano. Lo habitual es que te sirvan lo mismo que al resto pero sustituyendo el producto animal por otro.
Si vais a pizzerías será sencillo, porque bastará con pedirla sin queso (y carne, por supuesto) y sustituir estos ingredientes por otros (desde aquí os recomendamos, para hacerlas en casa, comprar la base de masa integral, ponerle mucho tomate o incluso pisto y llenarlo de ingredientes sanos como champiñón, pimiento verde y rojo, cebolla, aceitunas rellenas de pimiento, etc... y podeis espolvorearle levadura de cerveza (que al fundirse da una textura y sabor similar al queso).

También teneis la opción de acudir a los restaurantes vegetarianos y pedir los platos que no incluyan derivados.