Cuando convivimos con perros o gatos nos vemos obligados a imponerles ciertas condiciones de vida que no tendrían en estado salvaje: esterilización, medicación preventiva, un hábitat limitado y artificial, falta de contacto con seres que no sean humanos... Entre muchas de estas cosas también elegimos su comida, y para ello contamos con una gama de piensos fabricados con restos de animales que ellos ni han cazado ni podrían cazar,enriquecidos con vitaminas, minerales y otras sustancias añadidas de modo artificial. Dado que necesariamente hemos de proporcionarles una alimentación que ellos no tendrían en estado libre, podemos plantearnos la opción de hacerlo sin afectar a otros animales. Los piensos convencionales no veganos conllevan no solo el uso de animales como materia prima, si no también muchos otros para la experimentación del producto. Puestos a elegir por ellos, proporcionémosles una alimentación que sea justa hacia el resto de animales, y sana, pues está realizada a base de ingredientes de agricultura ecológica y contiene todos los nutrientes necesarios. Al igual que los humanos podemos alimentarnos sin ingerir ingredientes de origen animal, los perros y gatos también pueden tener una alimentación 100% vegetariana. |