Mezcla la harina con el agua con gas, evitando que se forme ningún grumo.
Añade sal (para los salados), un poco de azúcar (para los dulces) y una cucharada de aceite.
Mezcla todo y deja reposar.
En una sartén antiadherente (esto es muy importante para que salgan bien las crepes), echa una cucharada de aceite, y restriega por toda la superficie con papel de cocina.
Añade un cacito de la masa de harina y mueve la sartén para que se extienda por toda la base.
Procura que no quede demasiado grueso.
A fuego bajo-medio, cuida que empiece a cocerse y dorarse por un lado, que te lo indicará cuando la crepe quede suelta, y en ese momento dale la vuelta como si fuese una tortilla y deja que se dore por el otro lado.
Retira y deja en una fuente o plato y, así, ve acumulando crepes una encima de otra.
Con esta cantidad de masa salen unas cuatro crepes hermosas.
Rellenos: Salados:
- Salteado de col roja, manzana, pasas y canela.
- revuelto de espinacas, nueces, tofu y pasas
- Remolacha cocida, cebollino, perejil, yogur, sal y pimienta.
- Brécol, piñones y comino molido, regado con salsa bechamel.
- Champiñones con perejil y ajo.
- Zanahoria hervida con bechamel.
- Hortalizas asadas
Para postre:
- Crema de castañas
- Chocolate y frutos secos
- Compota de manzana y vainilla
- Frutas frescas con melazas
Y si no se quieren rellenas, quedan muy ricas para acompañar otros platos.
Se les puede dar un punto con distintos condimentos, añadiendo a la masa: cilantro, jenjibre, anís en grano, limón rallado, o unas gotas de azahar.
(Receta aportada por Elena Torres, El Delantal Verde) |