¿ES POSIBLE SUPERAR EL ESPECISMO?

El comercio y la explotación de animales no humanos destinados a entretener en los anfiteatros al pueblo romano entre otros (al tiempo que a alienarlo 1), supuso un negocio muy rentable para ciertas personas 2.

Durante siglos, miles de animales no humanos fueron capturados y secuestrados, recluidos y obligados a viajar de unos continentes a otros 3, con el fin de ser utilizados en estos “espectáculos” tradicionales 4.

Los gastos solían correr a cargo del erario público, no obstante, quienes se dedicaban a esta empresa hacían grandes inversiones, que podían rentabilizar tanto económicamente como en prestigio social. Al mismo tiempo que se utilizaba a animales no humanos 5, también se sometía en contra de su voluntad en los anfiteatros a aquellos otros miembros de nuestra especie a los que se consideraba inferiores. Quienes se encontraban en esta situación de inferioridad ante el resto, podían estarlo entre otras causas por haber cometido algún tipo de delito contra las normas sociales establecidas, o no encajar en ellas como sujetos de intereses (era por tanto en el primer caso una forma de ajusticiarlos públicamente, mostrando ante l@s demás su sometimiento ante el poder). A dichos human@s se les privaba de la consideración de tales, es decir, no se les consideraba miembros del propio grupo, lo que legitimaba al resto según su escala de valores para decidir sobre su destino 6, sin que ello supusiera contradicción alguna con la idea de pertenecer a un pueblo justo y ordenado. El requisito para ser excluido del círculo de consideración moral era también producto de una convención o acuerdo social 7, que en absoluto guardaba relación con la capacidad de sufrir y disfrutar de los individuos.

Al margen de otro tipo de connotaciones económicas y demás variables influyentes, y a pesar de que hoy en día la esclavitud humana no se haya erradicado en su totalidad, sí hemos logrado avanzar en la idea de que ésta es en sí misma injusta y arbitraria. No en vano la moral es algo dinámico, que se adapta a los cambios de valores que se originan en las sociedades, así como a los problemas a que éstas tienen que hacer frente.

Si analizamos las bases sobre las que se asienta la dominación del resto de animales, encontraremos un paralelismo con aquellas que sustentaron, o incluso sustentan en algunos casos, la discriminación de otros miembros de nuestra especie: color de piel, género… Los motivos para mantenerla pueden ser diversos, las justificaciones variadas, no obstante y en definitiva, se trata de la historia de la dominación del fuerte sobre el débil, del que tiene el poder o la legitimación para ejercerlo sobre quienes se encuentran en una situación de inferioridad ante él.

A través del ejemplo elegido para introducir el texto se pretende mostrar que incluso en el supuesto de que una amplia mayoría respalde determinado tipo de comportamientos; que lo haga durante un periodo de tiempo prolongado, y como consecuencia de ello pasen a formar parte de las costumbres aceptadas por las sociedades que los legitiman (y por tanto de su modo de vida); aún en el supuesto de que comporten ingentes beneficios económicos para dichas sociedades 8, y que en su momento fueran cuestionados sólo por algunos individuos; ha sido posible que dichas sociedades avancen en una línea distinta, superando la anterior.

Hoy en día millones de animales no humanos continúan siendo explotados y asesinados cada segundo, de múltiples formas y a través de diferentes áreas, discriminando sus intereses para beneficio ajeno: alimentación, vestimenta, experimentación, ocio… Se trata éste de un prejuicio conocido como especismo (infravaloración o desconsideración de los intereses de alguien en función de la especie a la que pertenezca).

El hecho de que sea posible que los demás animales dejen de ser valorados como simples recursos o propiedades, implica por fuerza un cambio de mentalidad entre los miembros de nuestra especie. Un cambio de valores como el que posibilitó que individuos que antes resultaban excluidos de nuestro círculo de consideración moral hayan pasado a formar parte de él. Dicho cambio deberá ser motivado por la suma de voluntades de tod@s los que consideramos que el tratamiento que otorgamos a los demás animales es injusto, puesto que también ellos son capaces de sufrir y disfrutar. Tan arbitrario es discriminar el interés de alguien por disfrutar de su vida como consecuencia del color de sus ojos, como hacerlo por el hecho de que a que pertenezca a X especie. Evitar que el especismo siga manteniéndose depende de que decidamos que así sea. Simplemente dejando de participar en la explotación de los demás animales 9 y mostrando nuestro rechazo a ésta, estaremos contribuyendo a que dejen de ser considerados como recursos, y avanzaremos en la idea de que sus intereses puedan ser valorados de forma igualitaria.

Yolanda Morales
Licenciada en Ciencias Políticas
y de la Administración

-------------------------------------------------------------------

1 Contribuía a que la ciudadanía dejara de lado los problemas sociales, a la vez que estimulaba los lazos entre quienes contemplaban el espectáculo desde las gradas. De otro lado, constituía un intento de controlar las insurrecciones populares por parte de los dirigentes.

2 El desprecio absoluto por la vida de los individuos sometidos en beneficio propio, era percibido como acontecimiento social. Hasta 50.000 personas podían acudir a algunos de estos “espectáculos”, los cuales se vivían con gran interés por la población a nivel lúdico; sin dejar de considerar sus vertientes social, política y religiosa. Al mismo tiempo servían para afianzar o entablar redes políticas y económicas, con aquellos países que participaban en el comercio de los demás animales.

3 Sin contar con todos los que perdieron la vida en su captura, transporte, reclusión, etc. Se piensa que al menos la mitad de los animales no humanos secuestrados morían antes de ser asesinados en los anfiteatros.

4 Se introdujeron con la intención de otorgar variedad a los combates sólo entre gladiadores.

5 Las “fieras” o las “bestias” de acuerdo con el lenguaje especista que prevalecía en ese momento, a través del que se contribuía a crear una barrera ficticia que se mostraba como infranqueable, entre ell@s y nosotr@s.

6 En el caso de esclavos o prisioneros de guerra que hubieran participado como gladiadores, y que al haber resultado heridos en el combate solicitaran el perdón del público, si éste consideraba que habían luchado de forma valerosa tenía la capacidad de perdonarles la vida, en una muestra de su benevolencia hacia aquello que consideraban que era justo.

7 Establecido con arreglo a los valores, intereses, emociones, objetivos, propios dela sociedad que lo determina.

8 Como es habitual y siendo más precisos, al menos para determinados miembros o sectores de ellas.

9 Dejando de consumir productos de origen animal, de comprar productos testados en ellos, vestirnos con partes de sus cuerpos, acudir a espectáculos en los que se les utilice o recluya….