El 24 de abril es el día

Es el día de los más de 250 millones de seres inocentes, que cada año son secuestrados y encarcelados de por vida sin haber cometido delito alguno. También lo es de los que nacen con un futuro de sufrimiento decidido para ellos por otros, y que son criados por codicia y arrancados de sus congéneres para nunca llegar a ver el sol.

Es el día de los que sufren las quemaduras de sustancias irritantes y abrasivas suministradas sobre su piel desnuda(limpiadores de hornos, ...) o sobre sus ojos (detergente, champú, tinta, ..., lo que les produce párpados inflamados, úlceras, hemorragias, ceguera...). De los que son apaleados (rotura de extremidades a golpes para observar reacción ante el estrés), envenenados (en pruebas de toxicidad se les obliga a ingerir carmín de labios, tinta, explosivos, ...), electrocutados (en pruebas de psicología), cegados (se les cosen los párpados), drogados (se les crea adicción al tabaco, cocaína, ...), mutilados, violados, ahogados (para pruebas de inmersión), enfermados (se les provoca cáncer, ....), etc... Se prueba en ellos productos para la guerra química, insecticidas, anticongelantes, líquidos de frenos, blanqueadores,pulverizadores, velas, limpiadores de horno, desodorantes, refrescantes de la piel, burbujas de baño, depilatorios, maquillaje de ojos, extintores de fuego, aceites bronceadores, esmaltes de uñas, rimel, spray para el pelo, pinturas, lubricantes de cremalleras... Por todo esto sufren convulsiones, disnea respiratoria, diarrea, úlceras, adelgazamiento, postura anormal, adicciones, vómitos, dificultades respiratorias, hipotermia,lesiones pulmonares, renales y hepáticas, coma y muerte.

Es el día de esos seres tan capaces de sentir dolor, angustia, frustración y desesperación como cualquiera de los que están al otro lado de los barrotes. Es el día de los millones de ratones, perros, hamsters, cobayas, gatos, primates, conejos, caballos, ovejas, cerdos, anfibios y peces que por el mero hecho de no ser de nuestra especie nos creemos autorizados a utilizar como meros objetos, pasando por alto que tienen el derecho natural a la vida y la libertad. Esto fundamenta la base del especismo, que no es sino otra forma (tan injustificada como aquella) de racismo, y que se basa fundamentalmente en la incapacidad de algunos de empatizar con los que cree diferentes a él, y por ende inferiores y no merecedores de respeto (como lo fueron los esclavos para sus amos en otros tiempos).

Es el día de los mal llamados “animales de laboratorio” (no debieran ser “de” sino “para”, puesto que no constituyen subespecies sino que son utilizados por los humanos para ese fin). Son seres cuya explotación genera no tanto beneficios reales para el conocimiento, salud y bienestar humanos (cuanto menos cuestionables), sino patentes beneficios económicos para las industrias farmacéuticas, las de cría y exportación de estos animales, así como para las universidades y centros de investigación (movidos en muchos casos por las subvenciones y el prestigio entre sus colegas, y no por conseguir resultados útiles reales).

Es el día de una de las mayores injusticias y desigualdades que los humanos hemos y seguimos cometiendo en el supuesto nombre del conocimiento y del progreso. El conocimiento es supuesto, porque las condiciones en que estos animales no humanos viven, el estrés que sufren, la artificialidad de las enfermedades o adicciones que se les provocan, la imposible emulación de los condicionamientos psicosociales, no dicen mucho en cuanto a la fiabilidad de los resultados de esos experimentos. El progreso también es supuesto, ya que el 60% de las pruebas que se realizan son para cosmética, el 30% tienen fines militares (para mejorar las técnicas de destrucción y muerte) y sólo el 10% son de tipo sanitario (aquí están incluidos los animales utilizados en las prácticas de los estudiantes de medicina y veterinaria, pruebas de cirujanos y tesis doctorales y experimentos de psicología, pese a que desde hace años existen métodos alternativos).

Es el día en el que todos podemos empezar a cambiar las cosas. Individualmente podemos adquirir productos nos testados en animales (principalmente en el campo de la cosmética, ya que actualmente las empresas no están obligadas por ley a hacerlo). Hay en el mercado marcas cuyas etiquetas incluyen un logotipo indicativo del no testeo en animales (un conejo blanco con el símbolo de prohibido) . Podemos enviar cartas a los laboratorios, organismos y medios de comunicación expresando nuestra repulsa al uso de en experimentos de seres con capacidad de sentir, apoyando la utilización de las técnicas alternativas ya existentes, que son indoloras y fiables, como los métodos fisico-químicos, los modelos matemáticos y de ordenador, vídeos, el cultivo de tejidos, células y órganos, las córneas de bancos de ojos y los estudios con voluntarios utilizando técnicas no invasivas. Métodos apoyados, entre otros, por la asociación “Médicos por la abolición de la Vivisección”.

Así pues, este puede ser el día en que el sentido común nos haga luchar pacíficamente para acabar con esta injusticia.

Luis Pérez y Cárol Pino
(Defensanimal.org)
(Publicado en el Diario Levante el 24-04-04)